Las levaduras del género Dekkera son de gran preocupación en la enología moderna, no sólo por producir fenoles volátiles en un medio que contiene ácido cinámico, dando lugar a sabores indeseables que conduce a un deterioro del vino. Con este medio de cultivo, el crecimiento de cepas del género Dekkera conduce a un cambio en el color del medio del azul al amarillo y la formación del compuesto 4-etilfenol. La formación de colonias ocurre después de un período máximo de 9 días de incubación. Este medio permite inhibir el crecimiento de otras levaduras que normalmente se encuentran en los vinos.


















